Fue una grata sorpresa conocer la Orotava. Pequeña villa situada en la ladera de la montaña, con todas sus calles en cuesta, paisajes espectaculares y una historia muy interesante. El guía hace el tour muy ameno, entretenido pero sin pretender convertirlo en un monólogo humorístico como últimamente está de moda en algunos tours. Muchos datos interesantes sobre la ciudad, sus gentes y sus historias, durante el paseo que se da en el tour recorriendo (subiendo y bajando) sus imbricadas calles. Recomendable total, ¡de 10!