Descubra el alma de Gallipoli con este singular recorrido a pie. Desde la Fuente Griega, cruce el puente del siglo XVII para explorar el centro histórico. Pasee por las murallas de la isla, admirando la hermosa catedral y las iglesias escondidas.
Cuando el sol empieza a ponerse y la luz se torna tornasolada, es el mejor momento para descubrir Gallipoli a pie. Comience en la Fuente Griega, una de las más antiguas de Italia, a los pies del edificio más alto de la ciudad. Desde allí, cruzando el puente del siglo XVII con el Castillo Angevino silueteado contra el agua a la izquierda, se entra en la isla, el antiguo corazón de Gallipoli, suspendido entre el cielo y el mar.
La ruta sigue las murallas, con las olas rompiendo justo debajo, y serpentea a través de algunas de las iglesias más llamativas del pueblo: la pequeña Iglesia de la Purità, con sus pinturas murales que parecen aparecer y desaparecer con la luz, y la Iglesia de San Francesco d'Assisi, guardiana de la misteriosa estatua del Mal Ladrón. A continuación, nos sumergimos en las callejuelas de Via Antonietta De Pace, donde el tiempo parece ralentizarse y cada esquina cuenta algo.
El recorrido termina en la plaza que alberga la Catedral de Sant'Agata: una de las grandes expresiones del barroco salentino, construida enteramente en carparo, la piedra dorada de Salento. Se alza en el punto más alto de la isla, y al atardecer, con esa luz, ya sólo por eso merece la pena el viaje.