Únase a nosotros para descubrir joyas ocultas de Georgia Explore la cueva de Prometeo, los sanatorios soviéticos abandonados, la casa-museo de un famoso escritor y saboree vino casero. No se pierda esta experiencia única.
Tskhaltubo fue en su día la joya de la corona de la llamada "Riviera soviética". La construcción de sus 22 grandes sanatorios comenzó en los años veinte, y en los ochenta el balneario era tan popular que llegaban trenes directos a diario desde Moscú. Declarado propiedad del Estado en 1920, se convirtió en un centro mundial de balneoterapia, un tratamiento médico que utiliza aguas enriquecidas con minerales para curar el cuerpo.
El prestigio del balneario era tal que incluso llamó la atención de Joseph Stalin, que tenía aquí su propia casa de baños y cabaña privadas. Hoy en día, todavía se pueden visitar estos lugares históricos y ver dónde el líder soviético recibía sus famosos tratamientos.
Lo que hace a Tskhaltubo verdaderamente único es su "Agua de la Inmortalidad". Los manantiales minerales fluyen de forma natural a una temperatura perfecta de 33-35°C, sin necesidad de calentamiento o enfriamiento adicional. Aunque muchos de los magníficos sanatorios se encuentran ahora en un estado de decadencia inquietante, lo que les ha valido el sobrenombre de "Chernóbil sin radiación", el contraste entre la grandeza en ruinas y las casas de baños que aún funcionan es impresionante.
Acompáñenos a explorar estas obras maestras abandonadas de la arquitectura soviética y sea testigo de la historia viva de un lugar donde el tiempo se detiene.